Primicias24.com en Twitter

Primicias24.com (Opinión) – Unos instantes antes de sentarme a redactar estas líneas observo en las Redes Sociales, puntualmente en Twitter, que la etiqueta #VzlaMuereDeHambre se posicionó como la número uno en el país. Esto me hizo reflexionar y hasta cambiar el tema de la columna de esta semana.

Todos sabemos que la realidad venezolana es grave, que la economía está en el suelo y que el Gobierno en vez de actuar para solucionar la crisis le mete más “leña al fuego”.

Cuando observamos a venezolanas luchando abiertamente por un puesto en la cola en el expendio de alimentos, como vemos a miles de venezolanos comiendo menos por la inflación y conocemos a muchachos desnutridos por la carencia de comestibles necesarios para su crecimiento, se puede comprender la indignación del pueblo venezolano.

La mencionada etiqueta en Twitter es simplemente el reflejo de lo que vivimos en las calles. Es uno de los canales donde los venezolanos expresan su inconformidad ante un sistema de Gobierno que empobreció más al ciudadano, mientras hacía millonarios a un grupito de enchufados.

La escasez de comida aunada a los índices inflacionarios da la receta del caos. Cuando vemos que próximamente el Banco Central de Venezuela emitirá billetes de 500 y 1000 bolívares, lo que equivalen a 500 mil y un millón de bolívares de los viejos, nos percatamos los niveles de devaluación de nuestro signo monetario.

A la vez cuando revisamos las cifras y nos percatamos que del 2014 al 2015 la deuda pública aumentó en más de un 25%, sumando unos 171.999 millones de dólares, nos preguntamos (como más de una vez lo hemos hecho, y como miles lo están haciendo) ¿dónde están los reales?

El Gobierno actual, durante los últimos 18 años, administró la mayor riqueza que pudimos obtener en toda nuestra historia. Los precios del barril de petróleo llegaron a extremos increíbles, no obstante esos enormes ingresos por concepto de la venta del crudo cayeron en un saco sin fondo.

Es evidente que la corrupción, el despilfarro, la petro-diplomacia, y la anarquía administrativa se devoraron los recursos que le pertenecían a todos los ciudadanos.

Con la mayor fortuna de nuestra nación el socialismo del siglo XXI lo único que pudo construir es un país dividido, hambriento y lleno de ansiedad.

Hoy, cuando uno de los aliados del gobierno venezolano, el Estado de Irán dice que “están locos si creen que reduciremos la producción de petróleo”, pareciera que el problema de los precios de los combustibles fósiles se mantendrá a la baja, mientras que los inquilinos de Miraflores siguen jugando con el hambre y las necesidades de nuestro pueblo.

“Quien juega con candela se quema”, así dicen en mi pueblo Cantaura. Parece que Nicolás Maduro y su equipo político y económico persisten en la visión de apretarle el cinturón al pueblo y no precisamente para tomar medidas de cambios económicos, sino por el contrario para seguir llevando adelante los métodos que nos metieron en este lío.

Mientras Nicolás Maduro sigue con el cuento de la “Guerra Económica”, los venezolanos se están muriendo de hambre, la escasez se profundiza y la inflación crece. Por estas razones es que desde la Asamblea Nacional, contra viento y marea, impulsaremos los cambios constitucionales y democráticos para lograr la transformación del modelo económico y político en Venezuela.

Lo escrito en dicho artículo de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor.
Primicias24.com no se hace responsable por su contenido.

Share Button
Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com