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Primicias24.com- Un grupo de expertos del Trinity College de Dublín descubrió que dos especies muy diferentes de bacterias desarrollaron arsenales de antibiótico distinto. 

Estos son componentes potentes para su uso en la guerra contra sus vecinos bacterianos y, así, contra la resistencia a antibióticos.

La resistencia antibiótica puede ser natural (intrínseca) o adquirida. La resistencia natural es propia de cada familia, especie o grupo bacteriano. Por ejemplo, todos los gérmenes gramnegativos son resistentes a la vancomicina, y esta situación no es variable.

Las bacterias son capaces de adquirir resistencia en función de su variabilidad genética.

Los mecanismos de resistencia pueden ser adquiridos mediante mutación o mediante transferencia de material genético entre células bacterianas de especies relacionadas o diferentes.

Los genes de resistencia pueden estar codificados en el material genético cromosómico o extracromosómico (plásmidos).

“Si bien los dos antibióticos son químicamente distintos, uno es un depsipéptido cíclico, globomicina y el otro una lactona macrocíclica, mixovirescina. Es notable que estos logran el mismo fin de detener la producción de componentes clave de la envoltura celular en otras bacterias. Esta arma, por lo tanto, mata o debilita a las otras bacterias”, explica Martin Caffrey, líder del estudio.

Al trazar un plan preciso de cómo funcionan los antibióticos contra el Staphylococcus aureus, los científicos proporcionaron nuevas opciones para los diseñadores de medicamentos.

Si no se desarrolla un antibiótico eficaz que contrarreste la resistencia de las bacterias a los medicamentos actuales, las consecuencias podrían ser graves.

Se estima que para mediados de siglo, dentro de solo 30 años, la resistencia a los antimicrobianos provocará una tasa de mortalidad mundial de hasta 10 millones de personas al año.